jueves, 19 de enero de 2012

Querido John:


Hay tantas cosas que deseo decirte que no estoy segura de por dónde empezar. ¿Debería comenzar por decirte que te quiero? ¿O que los días que he pasado contigo han sido los más felices de mi vida? ¿O que en el poco tiempo que hace que te conozco he llegado a creer que estábamos destinados a encontrarnos? Podría decir todas esas cosas y todas serían verdad, pero mientras las vuelvo a leer lo único que pienso es que me encantaría poder estar a tu lado ahora, acariciándote la mano y disfrutando con la imagen de tu sonrisa elusiva.
En el futuro, sé que reviviré nuestros días juntos un millón de veces. Escucharé tu risa, veré tu cara y sentiré tus brazos alrededor de mi cintura. Echaré de menos todo eso, más de lo que puedas llegarte a imaginar. Eres un caballero de los que ya casi no quedan, John y valoro muchísimo esa cualidad en ti. En todas las ocasiones que hemos estado juntos, nunca has insistido para que me acostara contigo, y , de verdad, no puedeo expresarte lo mucho que eso significa para mí. Hace que todo lo que hemos compartido sea incluso más especial, y así es como quiero recordar siempre los días que he pasado contigo. Como una luz blanca y pura que al contemplarla nos quita el aliento.
Pensaré en ti todos los días. En parte tengo miedo a que llegue un momento en que tú no sientas lo mismo, de que te olvides de lo que hemos pasado juntos, así que te propongo un juego: estés donde estés, y sin importar lo que pase en tu vida, la primera noche de luna llena de cada mes - igual que la que brillaba en el firmamento el primer día que nos conocimos - quiero que la busques en el cielo nocturno. Quiero que pienses en mí y en la semana que hemos compartido, porqué esté donde esté, y sin importar lo que pase en mi vida, eso será exactamente lo que yo estaré haciendo. Si no podemos estar juntos, al menos podemos compartir ese momento, y quizás entre los dos consigamos hacer que este sentimiento perdure para siempre.
Te quiero John Tyree, y espero que cumplas la promesa que un día me hiciste. Si regresas, me casaré contigo. Si rompes tu promesa, me romperás el corazón.

miércoles, 18 de enero de 2012

Podemos vivir como Jack y Sally.

Esto eran dos personas muy diferentes, completamente opuestas, una pensaba en el bien, otra en el mal, una decía negro, la otra blanco.
Cierto día esas personas se encontraron, se miraron a los ojos, y lo vieron todo, vieron todo lo que podían trasmitirse, todo lo que podían darse y lo mas importante, todo lo que se podían querer.
Paso el tiempo, cada día la distancia se hacía mas corta, cada día el amor iba creciendo y la confianza era inmensa. 
Esas personas tan diferentes pero a la vez tan iguales, lo que equilibraba la balanza y los hacía mas fuerte, mas decididos de que estan hechos el uno para el otro, como dos piezas de puzle, como dos estractos que encajan perfectamente y no se pueden separar por mucha fuerza que ejerzas.

Un día.. esas personas se unieron, y fueron una. 

martes, 10 de enero de 2012

Y que nunca se me olvide el brillo de tus ojosel tacto de tus manos y el olor de tu cuello, que nunca se me olvide cuanto me importas, la falta que me haces, lo bien que me sientan tus abrazos, y lo mucho que me gustan tus besos, que tengo mariposas en el estómago y parece que con su vuelo, se llena el mundo por completo de ellas,que nunca se me olvide lo agradecida que estoy y estaré por hacerme sonreír de esa manera, que eres tu el único que me abrigaba en las noches frías,y que nunca se me olvide lo mas importante,  decirte cuanto te quiero...